Duermen las ánimas heridas del fuego de la noche.
Se apagan las luces estelares que caen atraídas a la piel de la tierra marchita.
-Pio, pio, pio.
Oigo la cancíon de un pájaro al que le han robado el sueño.
-Ven. Acércate a mi cama. Cántame al oído.
Se apagan las luces estelares que caen atraídas a la piel de la tierra marchita.
-Pio, pio, pio.
Oigo la cancíon de un pájaro al que le han robado el sueño.
-Ven. Acércate a mi cama. Cántame al oído.
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