
Perseguimos las líneas blancas intermitentes mientras pisamos los nuevos caminos que no nos dio la tierra, que dibujan y comunican nuestras vidas. Estos se colorean de naranja con las luces que penetran entre las cortinas de los pinos. El pensamiento se aproxima a los nuevos días en busca de un sabor que impregne de dulce caramelo duradero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario